martes, 12 de julio de 2011

Buena suerte!

Aproximadamente hace un año que supe que había aprobado las oposiciones, madremía, cómo pasa el tiempo!
Fue una gran noticia, la gran noticia de mi vida (hasta ahora). Por fin conseguía lo que llevaba años persiguiendo, y lo celebré como merecía.
El verano pasó rápido y cuando me quise dar cuenta estábamos en septiembre y había llegado el momento de empezar. Mi destino: Cambrils. Tuve suerte, no está demasiado lejos de casa (teniendo en cuenta lo grande que es Cataluña), playero, buen acceso, buena carretera...



La acogida fue muy buena, desde el primer día me sentí parte de ése gran equipo que me acompañó todo el curso. El trabajo fue duro e intenso, ya que compaginé una tutoría con la especialidad de música.

Ha sido un curso muy importante para mí por muchas razones: mi primer año como funcionaria (en el que pasé de funcionaria en prácticas a funcionaria de carrera), mi primer curso completo viviendo fuera y lejos de casa y a la vez mi primer curso completo trabajado de inicio a fin.

He aprendido muchísimo de mi propio trabajo, de mis compañer@s y de mis alumnos. Ha sido una experiencia increible en todos los sentidos, que me ha hecho crecer y madurar como persona. He vivido momentos difíciles, pero éstos pasan desapercibidos al lado de los buenos.

Nunca olvidaré este año. Nunca olvidaré a unos compañer@s como vosotr@s, que habéis conseguido que a más de 200 kilómetros me sienta como en casa. Me habéis sacado una sonrisa cuando más la necesitaba, y he sentido vuestro apoyo día a día. Gracias.


Pasar página será difícil para todos, pero si ahora estamos tristes es porque antes hemos estado contentos!
Os deseo lo mejor a tod@s, tanto los que os quedáis, como los que marcháis. Espero que nos veamos pronto.
Buena suerte!


sábado, 21 de mayo de 2011

Asientos numerados

Son varios los contextos en los que podemos encontrarnos la opción de escoger entre asientos numerados o no: medios de transporte, espectáculos (cine, teatro, deportes, circo, conciertos…) etc. Yo no estoy directamente a favor o en contra de los asientos numerados, lo que estoy es a favor al 100% de que se cumpla la opción seleccionada.

Porque vamos a ver, si los asientos están numerados y en tu billete o entrada pone que tu asiento es el 25A, ¿por qué leches cuándo vas en busca de tu asiento (y no suele ser una búsqueda rápida y sencilla, sino todo lo contrario) hay alguien ocupándolo? Bueno, cuando esto ocurre tienes dos opciones:

1. Ocupar otro asiento que no es el tuyo

2. Decirle amablemente a la persona okupa que se largue al suyo

La primera opción es sin duda la más fácil, pero entonces ahora el okupa eres tu. La segunda opción en cambio resulta violenta, pero a la larga puede evitarte problemas.

Lo que todavía no entiendo es el por qué. Podría encontrarle sentido cuando tu localidad para ver la ópera o el teatro está detrás de una columna y el anfiteatro está casi vacío. Pero, ¿en un tren? ¿En un tren en el que todos los asientos son iguales y además puedes escoger tu butaca cuando compras el billete? Uff. No puedo con esto, en serio.

Y os preguntaréis por qué me ha dado hoy por escribir sobre esto. Pues, como ocurre con la mayoría de cosas escribo, es porque me lo he vivido recientemente. Os cuento. Sucedió en el tren. Cuando, después de patearme todo el talgo, por fin encontré mi sitio, había una okupa en él. Una okupa durmiendo. Total, que me supo mal y me senté a su lado. A los 10 minutos apareció una señora que venía de la cafetería. Resultó ser la verdadera poseedora del que era en ese momento mi asiento. Elegantemente me invitó a desokuparlo y yo accedí, mientras mi okupa seguía durmiendo. Cogí mi maleta, portátil, bolso y chaqueta y fui en busca de otro asiento. A los 10 minutos apareció otra chica y… sí, me volvió a echar. Ya no podía más, de aquí para allá con todos los trastos. Decidí desalojar a la okupa durmiente. Encima no hablaba español y estuvimos un rato para entendernos. Un caos, vamos. Lo bueno es que luego ella fue en busca de su verdadero sitio, que también estaba ocupado!! Dios mío!! Es una cadena imparable!! ¿Cuánta gente se cambiaría hasta que el tren terminó su trayecto? Eso, nunca lo sabremos.

Yo sólo me pregunto: ¿POR QUÉ?

Mourinho, empiezo a entenderte.

jueves, 24 de febrero de 2011

Ni siquiera con la educación



Voy a dedicar unos minutos de mi valioso tiempo a un artículo que he leído esta mañana en "L'informatiu.com y que lleva por título lo siguiente:
"Barberà concedeix a la catòlica uns terrenys que eren per a escoles públiques".
Podéis leer el artículo completo pinchando en el siguiente enlace:

En el artículo nos enteramos de que el Ayuntamiento de Valencia ha decidido recalificar unos terrenos que estaban destinados a la construcción de escuelas públicas desde el 2009. Pero desde entonces han pasado 2 años y parece ser que se lo han pensado mejor, y es que "lo público" no da dinero y la iglesia está forrada de pasta, aunque sigan pasando el cepillo todas las tardes. Y también hay que comprender que mantener el tren de vida del ayuntamiento de Valencia debe costar lo suyo, y ahora que "el bigotes" ya no contribuye a sufragar los gastos... de algún sitio hay que sacar el dinerillo para "que la mujer de rojo bote en fallas".

Y mientras, miles de alumnos estudian en barracones, en precarias condiciones.



¿Es que hasta con la educación se tiene que hacer negocio?

Este no es el camino que debemos (o deben) seguir para luchar contra el fracaso escolar o mejorar nuestros resultados (informe PISA). Quizá deberían dejar de echarse las culpas unos a otros y echar una ojeada a los países que nos llevan la delantera (Finlandia, Canadá, Australia...), donde por ejemplo la ratio (número de alumnos por profesor) es considerablemente inferior a los 25 que tenemos aquí y la inversión en educación es mucho mayor.

Pero con gobiernos que apuestan más por lo privado que por lo público, la situación se complica más. No obstante soy optimista, no porque confíe en los políticos, sino porque confío en la educación, en la educación pública, pues está formada por auténticos profesionales que lo dan todo día a día y lo seguirán haciendo hasta el final de sus carreras.

You may say I'm a dreamer, but a I'm not the only one. I hope someday you'll join us, and the world will be as one. (John Lennon)

lunes, 15 de noviembre de 2010

El asqueroso mundo de las oposiciones

Hace tiempo que no vengo por aquí, y es que ahora ando muy liada. Como ya avancé en anteriores artículos ahora ya no pertenezco al colectivo de interinos, ahora soy funcionaria (que bien suena!), pero eso sí, funcionaria en prácticas. Y los que no estáis dentro del mundillo educativo seguramente no sabéis de que estoy hablando, pero no os preocupéis porque para eso estamos aquí.

También comenté hace tiempo que un día hablaría del asqueroso mundo de las oposiciones, y no sé por qué hoy he pensado que hacía mucho tiempo que no escribía en el blog y al leer antiguos artículos me he inspirado.

Hablemos de ello.

Oposiciones. Para algunos un chollo, para otros una pesadilla. Un chollo para los que piensan que sacarla es fácil y la recompensa es un regalo. Una pesadilla para aquéllos que lo intentan año tras año y sufren sus consecuencias. Pero, ¿cuál es la realidad?

Uff, no estoy preparada para responder a esta pregunta, así que os contaré mi experiencia para que vosotros mismos podáis opinar.

Mi experiencia es la de una chica de sobresaliente, de las que en su vida han suspendido un examen. Una chica capaz de organizarse y combinar diferentes estudios, trabajo, vida social...
Un día decide apuntarse a una academia para preparase las temidas oposiciones y pone en ello todo su empeño. Esta chica, que soy yo, toma una difícil decisión (aunque muy común dentro del cuerpo de maestros), como es optar por presentarse por una especialidad diferente (en mi caso me preparé para primaria aunque mi especialidad es la música). Decidí hacerlo porque los rumores apuntaban a un fuerte aluvión de plazas de primaria, mientras que los pronósticos para música eran poco esperanzadores.
Esto, lo del cambio de especialidad, es una baza que los maestros podemos jugar a nuestro favor en estos casos, aunque en muchos de ellos (como estoy convencida que fue el mío), no salga como pronosticamos, y os cuento por qué.
Normalmente el anuncio del número de plazas ofertadas por Consellería sale en el segundo trimestre (incluso a veces en el tercero). Pero los opositores normalmente comienzan a prepararse en el primer trimestre. Esto provoca que algunos opositores que decidieron cambiar de especialidad por temor a no tener plazas de la suya propia, descubran que han cometido un error, porque resulta que los señores de Consellería se lo han pensado mejor y han decidido sacar plazas de música y reducir las de primaria. Esto fue exactamente lo que me ocurrió a mi, pero después de 6 meses preparándome decidí seguir adelante y probar suerte en primaria.
La verdad es que no me fue mal, todavía hay quien no entiende como con un 8,51 me quedé sin plaza, y todavía hay quien se queda con la boca abierta cuando digo que de 500 plazas me quedé la 502. Pues sí, es cierto. Con esa notaza me quedé fuera por no tener puntos (los que se obtienen con la experiencia de trabajo).


Después de esta gran decepción, traté de animarme pensando que me llamarían pronto de la bolsa, dado la buena nota que había obtenido. Y desde septiembre estaba pegada al teléfono esperando la famosa llamada que, como ya sabéis, no llegó hasta enero. En ese momento comenzó mi vida de interina, de la cual ya conocéis algunos detalles. Pero sigamos con el asqueroso mundo de las oposiciones.

Decidí presentarme una vez más por primaria, ya que el curso anterior había trabajado duro para prepararme y quería aprovechar este trabajo. De nuevo error, pues dentro de la especialidad de primaria el número de interinos es mucho mayor y mis puntos seguían siendo ridículos, así que me pasó exactamente lo mismo que el año anterior. Con la misma nota volví a quedarme fuera, mientras observaba como compañeros con una nota incluso inferior a la mía y número de puntos parecido entraban con la especialidad de música.
En este momento dije:"Se acabó". El próximo año cambio de especialidad. Me voy a la música que es lo mío, lo que de verdad me gusta, y seguro que me sale bien.


Así que esta vez decidí contar con la ayuda de un preparador personal y la verdad es que no tiene nada que ver con academia. La preparación es mucho más personal e individualizada.
Trabajé mucho, bueno mucho no, muchísimo. Y dudé mucho también. Por mi cabeza volvía a rondar la idea de primaria por el temor a no tener plazas de música, hasta que llegó la noticia de Consellería.

Número de plazas de música en la Comunidad Valenciana: 0


Aaahhhhhhh!!!!!!! no podía ser. Ahora que me estaba preparando para música decidían no sacar más plazas.

Pero entonces llegó mi salvación: Cataluña. Resulta que allí sí que sacaban plazas de música y yo ya no estaba preparada para equivocarme por tercera vez.
En este momento comencé a prepararme más duramente, pues el tiempo apremiaba. Tuve que adaptar y cambiar muchas cosas, casi empezar de cero, y todo esto con la presión de siempre y una añadida (¿me tendré que ir allí?, claro).
Y comenzó el juicio final. Fui haciendo un examen tras otro muy satisfecha de lo que hacía y pronto obtuve mi recompensa: nota más alta de mi tribunal y la segunda de toda Cataluña.


Ahora estoy dentro, soy funcionaria, pero funcionaria en prácticas. Durante el primer año somos denominados así porque todavía debemos pasar unas evaluaciones en nuestro puesto de trabajo, y una vez las pasemos ya somos funcionarios de carrera.

Después de todo el rollo que os he soltao, estaréis pensando a dónde quiero llegar. Pues sólo he querido mostrar que sacar una oposición no es nada fácil, aunque siempre os encontraréis al típico que la sacó estudiando 1 mes antes, o dejándose la mitad de temas, con una programación copiada... Estos casos pueden darse ("todos los tontos tienen suerte"), pero tampoco nos podemos creer todas las fanfarronadas que nos cuentan.
También para que se valore más la Escuela Pública, porque está formada por grandes profesionales que luchan cada día por una educación mejor.
Por último quiero dejar claro que ahora "no tengo un chollo", ni "me estoy pegando la vida padre" como pueden pensar algunos. Esto quizá pueda aplicarse a otro colectivo de funcionarios, pero no al de maestros. Yo trabajo, y trabajo mucho. Trabajo en el cole con entrega, dedicación y vocación. Y cuando termina mi horario vuelvo a casa y sigo trabajando. ¿En cuántas profesiones o trabajos después del horario laboral se continua trabajando en casa? En pocas.

Reflexionad sobre esto y valorad a los/as maestros/as, porque su trabajo es el futuro de la sociedad.